Menu

A+ A A-

Gracias a la restitución de tierras, los retornos al campo son sostenibles, en San Alberto (Cesar)

  • Escrito por Super User
  • Categoría: Regional
  • Visitas: 72

foto_1_boletín_24_de_julio.jpg

“En San Alberto, antes se sembraba miedo y violencia. Hoy, las víctimas que retornaron a sus tierras crían ganado, siembran y disfrutan de la paz del campo”, aseguró el director de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) en el Magdalena Medio y Santander, Fabio Camargo Gualdrón, al momento de visitar dos familias beneficiarias del proceso de restitución que retornaron hace más de un año a sus predios y que ahora se sostienen económicamente gracias a su trabajo en el campo.

 

Para Wilson Hernández retomar la rutina, que perdió hace 23 años, de levantarse a las 5 de la mañana para ordeñar las vacas que hoy producen de 40 a 42 litros de leche diaria es la mayor satisfacción de su vida. En 1995, luego de la masacre ocurrida en la parcelación Tokyo y ante las amenazas de grupos paramilitares, este hombre debió abandonar su predio y dedicarse a oficios varios para sobrevivir en Bucaramanga.

 

El último de esos quehaceres fue trabajar como taxista. Mientras él transportaba gente y recorría las calles de la capital de Santander, añoraba cada vez más su finca. “Lo mío es el campo. Yo a la ciudad no la extraño para nada, allá todo es un estrés, en cambio acá yo me arrullo permanentemente con el ruido de los animales, las aves y la naturaleza”, afirmó Hernández cuando le enseñaba a los visitantes el avance de los proyectos productivos en su finca.

 

El capital que la URT le aportó para que trabajara nuevamente en su predio, fue invertido en vacas, novillas y un toro que le permite, en la actualidad, vender leche todos los días y obtener recursos económicos. Por otro lado, también se destinaron esos recursos para la cría de peces, pollos y componente de seguridad alimentaria.

 

La historia de su vecino, Said Carrascal, también beneficiario de restitución de tierras, no es diferente a la de muchas víctimas que debieron abandonar San Alberto por la incursión de las Autodefensas. Su ejercicio como líder social para la década de los 90 lo convirtió en objetivo militar, por lo que debió abandonar la parcela y con ello los sueños que había construido para su familia.

 

Luego de divagar por más de 20 años en diferentes municipios del sur de Bolívar y otros del Cesar, Said retornó a su hogar en la parcelación Los Cedros.  “Hoy, cuando pude volver, gracias a restitución de tierras tengo siembra de yuca, plátano, maíz, ahuyama y, con la plata que nos dio la URT a nuestro regreso, construimos un pozo de agua que no solo nos sirve de sustento, sino que nos permite hacer tareas de riego en nuestras plantaciones y para nuestros animales”.

 

La entidad, a través de su programa de proyectos productivos, realiza a todas las víctimas beneficiarias un acompañamiento que les permite solventar las necesidades básicas e iniciar una vida sostenible económicamente.

 

“Yo nací en el campo, me crie en el campo y me moriré en el campo. Volver acá fue como ganarme la lotería”, manifestó finalmente Said, cuando orgulloso y complacido le mostraba su predio al director territorial, Fabio Camargo.